Los hombres también se cuidan y cada vez están más interesados en la cosmética
Los hombres han sido los primeros y los últimos en unirse al fascinante mundo del cuidado de la piel. Esta saludable actitud tiene su recompensa.
Ya en la Biblia, los profetas usaban aceites y perfumes. Y a lo largo de la historia de la humanidad. los cosméticos más caros, las pelucas, los lunares postizos, y también las puntillas, los tacones y tantas otras filigranas, nacieron para los hombres, aunque hayan sido las mujeres las que han democratizado y divulgado su uso.
Aunque su estructura y funciones son las mismas, la piel de los hombres es distinta a la de las de las mujeres. Es más fuerte, más espesa y generalmente más grasa, lo que la hace más resistente a las agresiones del medio ambiente, el sol y la contaminación.
Estéticamente, por su mayor grosor, se muestra menos transparente y con el poro más abierto. De manera inevitable, también envejece. Aparecen arrugas profundas y, con los años, va perdiendo elasticidad y capacidad de regeneración, a la vez que se vuelve más seca y frágil.
Los hombres empezaron a aproximarse, en estos últimos años, a la cosmética debido a problemas del afeitado y a la caída del cabello. Pasar la maquinilla día tras día, produce una irritación que no llega a calmarse y se vuelve crónica, causando un grave deterioro en la piel.

Las cremas suavizantes y cicatrizantes que incorporan plantas como la raíz de regaliz, la caléndula, o la angélica, eliminan la inflamación del afeitado, y mantienen la piel en buen estado, evitando la aparición de rojeces y granitos.
Fuente: Jerónimo Ors, Farmacéutico, Director de Cosméticos Paquita Ors